A COMPLETE UNKNOWN, UNA BUENA PELICULA SOBRE LOS PRIMEROS AÑOS DE BOB DYLAN

Bob Dylan, en mi opinión el mejor musico del siglo XX, ha sido sujeto de diversas películas, aunque más cercanas al documental que a un tratamiento cinematográfico tradicional.
La primera fue “Dont look Back” de D.A.Pennbaker, centrada en la gira por Gran Bretaña en abril y mayo de 1965, que, no siendo técnicamente una maravilla, resulta muy interesante ya que Dylan estaba a punto de iniciar la grabación de “Highway 61 Revisited”, su gran disco de superación de su etapa puramente folk.
Martin Scorsese realizó en el año 2005 el que puede considerarse mejor trabajo cinematográfico sobre la persona y la música de Dylan. Con más de 200 minutos de duración, que incluye varias entrevistas a otros músicos desde Hank Williams a Joan Báez, Pete Seeger, The Clancy Brothers, Webb Pierce, Dave Van Ronk u Odetta.
En el año 2007, el director Todd Haynes presentó la película “I’m not there”, una curiosa recreación inspirada en la vida y personalidad de Dylan con la participación de actores tan importantes como Cate Blanchett, Richard Gere, Heath Ledger o Christian Bale.
Hay otros documentales que merecen la pena conocer como “The other side of the mirror” del director Murray Lerner, que muestra la participación de Dylan en el Festival de Newport en los años 1963, 1964 y 1965, reflejando muy bien su evolución.
Bob Dylan en 1978 realizó la película “Renaldo & Clara”, que recoge actuaciones en su gira de 1975 titulada “Rolling Thunder Revue”, e incluye entrevistas y escenas dramatizadas en relación al contenido de sus canciones. Aunque técnicamente no es un dechado de perfección, sí resulta de interés por el hecho de haber sido realizada por el propio Dylan y porque se centra en una época musical quizás menos conocida y valorada. Participan además de Joan Báez, músicos tan valiosos como Ronee Blakley, Ronnie Hawkins, Joni Mitchell, Roger McGuinn, Scarlett Rivera, T-Bone Burnett, Arlo Guthrie…
También tiene interés el video “Unplugged”, grabado en una actuación de Dylan en New York en noviembre de 1994, con un buen repertorio y con el apoyo de cinco estupendos músicos, habituales acompañantes de Bob en la década de los 90.
Y en el año 2024 el director James Mangold, que en el año 2005 ya hizo “Walk the line” (traducida en España como ¡¡¡“En la cuerda floja”!!!) una gran biopic sobre Johnny Cash, ha presentado “A complete unknown”.
Antes de entrar en la película voy a hacer un comentario aprovechando el título de la misma.
En la España de los 60, Bob Dylan sí que era “a complete unknown”, salvo para los seguidores de Ángel Álvarez, de sus programas “Caravana” y “Vuelo 605”. Los amantes de Dylan no pudimos comprar sus discos en España hasta 1970, en que a la discográfica CBS se le ocurrió iniciar su débil presencia en nuestro país. Yo mismo tuve que comprar los primeros lps de Dylan en Paris, Toulouse o Andorra, en los viajes con mi familia.
Sí, para nosotros Dylan nunca fue “a complete unknown”, ya desde su segundo y magnifico lp “The Freewheelin”, por no hablar de la apoteosis que tuvieron “Like a Rolling Stone” y “Blonde on blonde” entre nosotros.
Centrándome ya en la película, lo primero que hay que aclarar es que transcurre entre 1961 y 1965, desde la llegada de Dylan a New York y su visita a Woody Guthrie, hasta su actuación rompedora en el festival de Newport de mayo de 1965. En otras palabras, el Dylan folk y su evolución hacia el folk rock.
A la hora de valorar la película hay que destacar dos magnificas interpretaciones: la de Timothee Chalamet como Dylan y la de Edward Norton como Pete Seeger. No sé qué le habrá parecido al propio Bob la recreación de Chalamet (y la película en su conjunto), pero de las muchísimas imágenes disponibles (fotos y documentales) de la vida de Dylan en aquellos años, resulta muy reconocible y creíble, tanto físicamente como en sus actitudes y comportamiento.
Mención aparte merece la interpretación de sus canciones, y aunque yo me reafirmo en el viejo dicho de “Nobody sings Dylan like Dylan”, tengo que admitir que Chalamet hace muy dignas versiones de algunas de las canciones más icónicas de Bob, y ya ha habido en estos mas de 60 años grandes cantantes que han interpretado canciones de Dylan.
Edward Norton da una visión muy convincente, amable y digna, del gran Pete Seeger, con su compleja relación con Dylan, desde la sorpresa inicial, cuando le conoce, el apoyo incondicional en sus primeros años y la crítica y distanciamiento posterior al electrificar su música. Norton es un gran actor, que no siempre hace buenas películas, pero siempre hace grandes interpretaciones.
De los otros coprotagonistas, resulta convincente el personaje de Albert Grossman como productor y apoyo decisivo en la discografía y primeros años de Dylan, hasta que en 1969 se separaron con una turbia acusación de apropiación de parte de las ganancias de Bob.
Me ha sorprendido la importancia que la película da a la relación entre Bob y Sylvie Rotolo (Suze Rotolo), pues creía que había durado menos y había sido mas secundaria.
No me ha convencido el tratamiento de Joan Báez, con una relación muy contradictoria con Dylan, pero personalmente no tengo muchos elementos de juicio al respecto. En todo caso la actriz que interpreta a Joan, más allá de su parecido físico, canta bastante bien en solitario y en dúo con Bob, aunque hay que admitir que la voz de Joan, sobre todo en aquellos años, era de una belleza espectacular.
Resulta simpatica la breve pero impactante aparición de Johnny Cash, interpretado por Boyd Holbrook, con un tono chuleta y bastante bebedor, eso sí cantando una versión potentísima de su gran canción “Big River”.
Y en cuanto a la relación entre Bob y Woody Guthrie, aunque conocía de siempre la visita inicial que le hizo en el hospital al llegar a New York, no sabía que Bob le visitaba con cierta frecuencia, ni que Woody ya en 1961 tuviera tan avanzada la enfermedad de Huntington. A este respecto debo recordar que Caravana-Vuelo 605 le dedicó en noviembre de 1967, a pocas fechas de su fallecimiento, una biografía semanal, más que elogiosa y yo me pregunto ¿ quien conocía en aquellos días en nuestro país a Guthrie?
La película en mi opinión recoge muy bien el ambiente a principios de los años 60 del barrio bohemio de New York, el Greenwich Village, de las penurias y vicisitudes de los nuevos y jóvenes folksingers, de la cierta intransigencia purista de los amantes del folk song tradicional o del papel determinante del Festival de Newport que anualmente presentaba lo mejor de la música folk, las sesiones de grabación en las discográficas….
Todo ello resulta creíble, aunque ya se ha dicho que hay escenas recreadas por el director que no tienen por qué ajustarse rigurosamente a lo que sucedió ,como p.e. la primera visita de Dylan a Guthrie en el hospital con la presencia de Pete Seeger. Lo que sí parece cierto es que tanto James Mangold como Chalamet consultaron al propio Dylan el guion.
En la “carrera de los Oscars”, la película estaba seleccionada para ocho premios, pero no obtuvo ninguno. Chamelet tuvo que competir como mejor actor con Adrien Brody, que hace un gran trabajo en la insoportable película “The Brutalist”, pero dado que ya había conseguido un Oscar por la película “El pianista” en el 2002, hubiera sido oportuno dárselo este año a Chamelet por su excelente recreación de Dylan.
Por último, recordar que la banda sonora original de la película se ha publicado con un CD con 23 canciones, muy completo, que merece la pena.