MOCION DE CENSURA PARA SALIR DE LA PARALISIS

En España tenemos por delante importantes retos que superar, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, el actual gobierno, no solo sigue mostrándose incapaz de afrontarlos, además cada día que pasa le surgen nuevos problemas. En el mejor de los casos es un gobierno reactivo y no activo y con iniciativa.

Los retos de un pais paralizado
La reindustrialización de nuestro país, la renovación del sistema educativo, el reforzamiento de las políticas de bienestar social, la lucha contra la pobreza, el estimulo de creación de empleo estable y de calidad, la culminación de importantes infraestructuras de comunicaciones, la reconducción de la situación en Cataluña, la reforma de la financiación autonómica…etc. por lo que estamos viendo no merecen el interés y ocupación del gobierno.
En el ámbito internacional, la parálisis interna se multiplica por cien, si nos fijamos en la desaparición de España en el actual momento crucial y critico que vive la Unión Europea. Ni estamos ni se nos espera. Deberíamos estar apoyando a Macron y a Merkel (mas allá de las distancias ideológicas que muchos podamos tener con ellos), en los esfuerzos por relanzar la Unión Europea, hacer frente a las demenciales iniciativas de Trump, las consecuencias del Brexit y los cambios acelerados en las potencias asiáticas que están alterando los intercambios comerciales…etc.
Ni un país como el nuestro puede mantenerse al pairo mientras todo se mueve alrededor. Ni el gobierno puede escudarse en que estamos saliendo de la crisis y creciendo de forma sostenida en los 3 últimos años, si tenemos en cuenta que estamos volviendo nuevamente el modelo productivo que acentuó la crisis en España: empleo de baja calidad y limitada productividad, bajos salarios, prioridad de la hostelería, turismo y construcción, olvido de la industria y de las actividades con alto valor añadido apoyadas en una fuerte inversión en I+D+I…..(Ver el articulo publicado en esta web el 7 de febrero de este año, con el titulo «Un gobierno paralizado»)

La corrupcion del PP, la gota que colma el vaso
La corrupción que alcanza a buena parteL de quienes han sido los máximos dirigentes del PP y a su propio funcionamiento interno, es la gota que colma el vaso.
Por eso acabar con esta situación no es una cuestión de interés partidista como dicen Rajoy, Cospedal o Sáenz de Santamaria. Es una necesidad para que España recupere el pulso nacional e internacional.
¿Qué moción de censura y para qué?
¿Es la moción de censura el mejor camino para ello? Puede serlo, si hay un compromiso de ir de manera rápida a elecciones generales o alternativamente se consolida un gobierno con apoyo tripartito (PSOE, PODEMOS y CIUDADANOS), estén o no los tres en el Consejo de Ministros. Lo que no tiene mucho sentido es forzar un gobierno que mantenga la inestabilidad y vaya agonizando lentamente.
Quedan escaso año y medio de legislatura, con unas municipales y autonómicas por medio (época no muy propicia para mantener alianzas electorales). El presupuesto de este año está aprobado. ¿Qué iba a poder hacer un gobierno en solitario del PSOE, en el caso de que tuvieran suficientes votos para ganar la moción de censura y conseguir la investidura? Lógicamente Ciudadanos le estaría pasando diariamente la factura de su voto a Pedro Sánchez, que tendría graves dificultades para sacar adelante iniciativas legislativas de calado progresista y mucho menos intentar enderezar la situación en Cataluña.

El exclusivo apoyo de Podemos, que seguramente tendría actitudes mucho más positivas, no sería suficiente para gobernar frente al PP y con Albert Rivera dando dos de cal y una de arena. Un gobierno tripartito presidido por Pedro Sánchez o alguien de prestigio del ámbito socialista, ni sería fácil de constituir ni fácil de funcionar, pero tendría algunas posibilidades más.
¿Adelantar las elecciones generales?
Por ello el escenario más realista podría ser paradójicamente lo que propone el líder de Ciudadanos, una “moción de censura instrumental”, con convocatoria electoral para después de verano. Este “gobierno puente”, una de sus primeras y fundamentales decisiones debería ser proponer un nuevo equipo directivo en RTVE, que garantizase su neutralidad en el proceso electoral. Y no estaría de más, levantar el 155 en Cataluña y buscar al menos provisionalmente un alto el fuego con un nuevo gobierno de la Generalitat. Tampoco estaría de más instar a la fiscalía que solicitara sacar a los políticos presos de la cárcel, como vía de distensión, que hasta podría redundar en unos mejores resultados en Cataluña de los tres partidos que apoyasen esta moción de censura.

En definitiva, no podemos perder mas tiempo. Hay que buscar rápidamente una vía razonable para salir de esta parálisis en la que estamos. Eso sí, siendo conscientes de que el futuro panorama postelectoral puede ser poco alentador, si las izquierdas continúan desmovilizadas, desmotivadas y enfrentadas. Diseñar y realizar bien la moción de censura puede ser el primer paso para esa recuperación de las izquierdas.